De nuevo estoy otro miércoles más aquí con vosotras y eso que cuando termino de escribir el post siempre pienso que no me va a dar tiempo a escribir el siguiente, pero aquí estoy una semana más aunque lo esté escribiendo con nocturnidad y alevosía...
Hoy y aprovechando las fechas en las que estamos,6 de Julio, mañana San Fermín, vengo a hablaros de Pamplona, una maravillosa ciudad que descubrí no en San Fermines precisamente, pero que a mi medio limón y a mí nos encanto.
Es cierto que ya había estado en Pamplona cuando era mas joven, no se si llegaría a tener 14 años, pero me acordaba de muy poquitas cosas. En esta ocasión fuimos por motivos de salud. Me tenía que ir a hacer unas pruebas del oído al Hospital Universitario de Navarra, y la verdad es que el primer día que estuvimos, desde las 11 de la mañana hasta pasadas las 6 de la tarde que salimos, estuvimos practicamente encerrados dentro del hospital. Solo conseguimos tener una hora libre entre pruebas y resultados y aprovechamos para escaparnos a una bocateria que había muy cerquita del hospital, ya que no disponíamos de tiempo suficiente para poder explorar un poco la ciudad.
Al terminar las pruebas de aquel día, nos dijeron que tenía que volver a la semana siguiente, bastante temprano 8.30 (queda a hora y media de donde yo resido) para hacerme una resonancia del oído interno que se realizaría en dos partes, una como ya he dicho a las 8.30 de la mañana y la siguiente 4 horas después, por lo que teníamos tiempo suficiente para esta vez si descubrir una de las ciudades mas famosas en el mundo entero gracias a San Fermín.
Así es que para las 9 que ya había terminado de hacerme la primera prueba cogimos la Avenida de Pío XII que es la que lleva hasta la plaza del ayuntamiento.
Por el camino entramos en una cafetería muy moderna a re-desayunar, y una vez con el estomago lleno, seguimos la ruta.
Lo primero que hicimos fue llegar a la plaza del ayuntamiento donde dan la salida de las fiestas de San Fermin desde ya su mas que famoso balcón, allí encontramos la oficina de turismo y aun chico muy amable que nos explico lo que nos daba tiempo a ver con el tiempo que teníamos.
Lo primero que fuimos a ver fueron los corralillos que es donde se encuentran los toros antes de los encierros, bajamos por Santo Domingo, donde encontramos allí la clásica figura de San Fermin e hicimos el recorrido que hacen los toros y corredores en cada uno de los encierros de las fiestas, desde la calle Mercaderes, pasando por la famosa calle y curva de Estafeta, y llegando así a la plaza de toros.
Una vez visto el recorrido, nos fuimos por La Ronda del Obispo Barbazán y llegamos al Rincón del Caballo un mirador desde donde puedes ver Pamplona.
Como ya estábamos justos de tiempo y teníamos que volver a la siguiente prueba, nos dejamos sin ver El parque de la Taconera, el más antiguo y hermoso de todos los parques de Pamplona. Es una zona bien ajardinada, que alberga un coqueto café vienés y el monumento al tenor Julián Gayarre, pero lo más característico es su fauna de ciervos, gamos, pavos reales....que se alojan en los fosos de las murallas. Así es que nos lo dejamos apuntado para la próxima visita, ya que es algo que merece la pena ver.
| Iglesia de San Nicolás |
| Plaza del ayuntamiento |
| San Fremín |
| Curva de Estafeta |
| Rincón del caballo blanco |
| Famoso reloj de Kukuxumusu |
Podría deciros que esta es solo una parte de todo lo que alberga Pamplona y que os descubrire en Septiembre, cunado me toque volver.
Hasta entonces espero que os haya gustado el pedacito de Pamplona que os he traido, y os espero como siempre el próximo miércoles, SI LLEGO!!!
Feliz día muuuuuakkkk
Que bonita entrada. Yo la conocí hace dos años, al regreso de nuestras vacaciones nos quedaba de paso y nos quedamos una noche, vimos muy poquito, solo que nos dio tiempo en media tarde, pero nos gustó mucho. Además nos pillo en plena celebración del San Fermin chico, y el ambiente en las calles era impresionante.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es una ciudad pequeña y maravillosa!!! A veces hacemos iajes a otros paises sin descubrir todo lo que tenemos en el nuestro, que es mucho y muy bonito.
ResponderEliminarUn abrazo Marta